martes, 7 de febrero de 2012

El duro invierno




Aunque parezca que tengo el blog abandonado y que no he seguido con esto de correr, lo cierto es que he conseguido completar el entrenamiento para la media maratón casi todos los días (y los días que no he podido quedan cubiertos porque siempre he hecho más distancia de la que debía). ¡También he hecho los ejercicios de (¡maldita!) Cindy! Y, aunque es verdad que yo para estas cosas soy muy positiva, la verdad es que se nota un montón. Estos días he estado un poco ocupada y no he podido dedicar tiempo a escribir en el blog. En 5 días me voy a Rusia a pasar la segunda mitad de febrero. He intentado no poner 500 exclamaciones en la frase anterior para no parecer una psicópata pero lo cierto es que estoy ilusionadísima. Es mi sueño desde hace 11 años y por fin se va a hacer realidad...¿Me gustará tanto como espero? Ya os contaré a la vuelta :-)
De momento las previsiones son de unos -25º en Moscú y -20º en San Petersburgo. Y mi pregunta es ¿la gente corre a esas temperaturas? ¡Y lo cierto es que si que lo hacen! La foto de esta entrada es una foto real tomada en Bielorrusia. Obsérvese que la bravura de los individuos es directamente proporcional al número de prendas que llevan encima a la hora de salir a correr en invierno.
Y con fotos como estas, yo me pregunto a mi misma: Si este señor, ya de unos años, es capaz de salir a correr a -20º sin camiseta, ¿qué tipo de excusa es el frío que estamos teniendo estos días en Asturias para quedarse en casa y no ir a correr? Pues eso: una muy pobre.
Una de las novedades del día es que he salido en un artículo de El Comercio junto con un grupo de chicas que corren en Pola de Siero y en Oviedo. Hace unas semanas quedamos un sábado para correr y dio la casualidad de que justamente ese día venía un fotógrafo de El Comercio (muy salado, todo hay que decirlo) a hacer un reportaje. Si queréis echar un vistazo al artículo, lo podéis encontrar aqui.
Poco más se puede añadir a esto, me ha parecido un texto muy motivador ¿verdad?


En otro orden de cosas (o no): es cierto que deberíamos practicar deporte simplemente porque sabemos que es sano y bueno para nosotros. Pero nadie quita que alguna motivación extra no nos venga mal. Esta motivación en el fondo cae dentro de la categoría de "sentirnos mejor con nosotros mismos" o "conseguir nuestros objetivos".
Pues bien, hoy me he comprado un vestido muy bonito. Dicho vestido, a pesar de ser de talla XL, me queda bastante justo por algunas zonas. Cuando iba con P. al gimnasio decidimos que si eramos capaces de ponernos en forma nos auto-regalaríamos un vestido como premio. No lo hicimos finalmente pero, aprovechando las segundas rebajas, he decidido invertir el orden del reto: me he comprado ya el vestido y ahora quiero ver si corriendo con regularidad durante el mes de marzo soy capaz de que me quede como un guante. ¿Vosotros tenéis también alguna meta de este tipo? La verdad es que puede parecer una tontería, pero son cosas que ayudan mucho (cuanto más caro sea el vestido más motivación encontraremos...por aquello de amoritizarlo) y ¡nos produce una gran satisfacción cuando lo conseguimos! Y al fin y al cabo la felicidad consiste en conseguir pequeñas metas ¿no?

¿Por qué no os dais un capricho que podáis disfrutar especialmente cuando hayáis cumplido vuestros objetivos deportivos a medio plazo?

¡Mucho ánimo y toneladas de motivación!